FERNANDO MORENA, UNA LEYENDA, EL POTRILLO, EL NANDO, EL GOLEADOR DE PEÑAROL, EL 9

16 de julio de 1978 – 16 de julio de 2021 – Un día como hoy …… Fernando Morena batía récord de goles en un mismo partido, le convirtió esa tarde 7 goles al equipo de Huracán Buceo en un inolvidable triunfo aurinegro.-

EL MAS GRANDE GOLEADOR DE LA HISTORIA DEL FUTBOL URUGUAYO

Aquella tarde quedó en el recuerdo de los 14.000 espectadores que presenciaron la acción goleadora del Nando. Fue un 16 de julio, casualmente cuando se cumplía un nuevo aniversario del Maracanazo de 1950. Siete goles para el recuerdo, siete goles que bien pudieron ser ocho.

El encabezado del diario El País del lunes 17 decía en fondo amarillo con letras negras: «La boca siete veces abierta para el grito máximo del fútbol… El grito que levanta tribunas, que rebota en el cielo y cae como llovizna de emoción por toda la ciudad. Siete veces gol para la ronquera total, para poder alcanzar el alma del hincha, para batir récords, para inscribir su nombre en la historia: Fernando Morena».

Los titulares de los diarios del lunes hacían referencia al récord de Morena. Los canillitas agotaron los ejemplares, en un tiempo diferente, sin Internet, ni redes sociales que masificaran la gesta del goleador.

La Mañana
«Y al séptimo descansó»

El Diario
Morena:
«El Hombre récord»

El País
«Siete veces Gol»

El Día
«Morena jugó ayer para la historia»

El Deportivo «Morena Inigualable»

Peñarol 70 Huracán Buceo 

Estadio: Centenario
Entradas vendidas: 11.438 – Recaudación, N$ 80.928 – Público aprox. 14.000 personas
Juez; J. Cardelino; líneas, A. Estadés y N. Modernell

Peñarol: Fossati, Olivera, Peruena, Diogo, Unanue, Soryez, Cruz, J. Rodríguez, (60´J.V. Morales), F. Morena, Maneiro, (75´ J.J.Duarte) y R. Paz .

H. Buceo: Alanís, Santos, (60´Boccone), Peña, Morales, Soria, Vique, Machado, Correa, Zé Rodríguez, Franco y Calandrelo.

Goles: F. Morena a los: , 37´, 41´(penal), 66´, 74´(penal), 77´, y 89´.

Hizo todos los tantos con los que Peñarol le ganó a Huracán Buceo el 16 de julio de 1978.

El 16 de julio es un día marcado por los hechos históricos en Uruguay. El Maracanazo es, obviamente, la máxima celebración, pero no es la única hazaña.

Veintiocho años después de la conquista del Mundial de 1950, Fernando Morena se transformó en el futbolista profesional con más goles en un mismo partido. En 1978, el hoy gerente de relaciones institucionales de Peñarol, anotaba siete goles en el triunfo 7-1 sobre Huracán Buceo en el Estadio Centenario.

En esa temporada fue el máximo anotador al convertir 36 tantos, otro récord que posee el eterno goleador aurinegro.

La anécdota la contó muchas veces el propio Morena y fue que en ese mismo partido falló un penal. «Lo que es el uruguayo lo demuestra lo que me dijo un dirigente ese día. Había hecho siete goles y cuando entré al vestuario, en vez de felicitarme por eso, me dijo: lástima que erraste el penal».

GRAN HOMENAJE AL POTRILLO UNMONUMENTO ENTRE LAS TRIBUNAS AMSTERDAM Y PLATEA AMERICA DONDE CADA VEZ QUE METIA UN GOL EL SE COLGABA DE AQUEL FAMOSO PORTON DE TEJIDO.

FERNANDO MORENA: El Potrillo de Peñarol

Morena es un ídolo en Peñarol más que en Uruguay. La defensa de la camiseta de rayas negras y amarillas le dio sentido a su carrera y el goleador devolvió el cariño con cantidades ingentes de goles. Fue clave en la época dorada del club charrúa, llevándolo hasta las cotas más altas de su historia. El delantero aun conserva varios récords goleadores que siguen sin ser batidos. En España, militó en el Rayo Vallecano y en el Valencia CF, donde dejó un sinfín de buenas actuaciones y goles a pesar de que su pasó por nuestra liga fue demasiado fugaz. Uno de los grandes futbolistas uruguayos de la historia y un goleador con un instinto y unas condiciones como pocos han tenido.

Fernando Morena es uno de los ídolos de aquellos que sienten la camiseta del Peñarol de Montevideo, siendo el máximo goleador en la historia de este club, el segundo máximo goleador histórico de la Copa Libertadores con un total de 37 goles y el máximo goleador en la historia del Campeonato Uruguayo con la friolera de 230 dianas. Además, la relevancia en el fútbol uruguayo de Morena, se plasma en los 36 tantos que consiguió en la  temporada de 1978, hito que nadie ha superado desde los años 70, y es el jugador que mayor número de dianas hizo en un mismo partido con siete que bien pudieron haber sido ocho, ya que marró un penalti en ese mismo encuentro ante Huracán Buceo. El delantero aun presenta en su extenso currículum más datos y récords, ya que se alzó tres veces con el trofeo al máximo goleador de la Copa Libertadores, en las campañas de 1974, 1975 y 1982, es el futbolista que mayor número de tantos ha logrado en los clásicos con peñarol, con 27 y es el máximo goleador uruguayo histórico de la Copa Libertadores con 37 goles en 77 partidos, y quinto máximo anotador de la selección uruguaya con 22 goles. En total anotó 334 goles en su carrera profesional entre torneos oficiales de liga, copas nacionales, internacionales y selección nacional. Incluyendo partidos no oficiales y amistosos anotó la impresionante suma de 667 goles. En 2010 fue reconocido como el cuarto mejor goleador a nivel munidal por la FIFA. Morena fue un delantero centro de fuerte temperamento que poseía una intuición excepcional para generarse espacios y perfilarse de cara al gol y definir con gran precisión. Poseía una pierna izquierda de gran calidad técnica y habilidad, su eficacia y su oportunismo de cara al marco contrario y su disparo letal junto a su excelso remate de cabeza, hacia que fuera una auténtica pesadilla para los zagueros rivales. Goleador implacable y con una definición soberbia, mostraba un sin fin de recursos para que la pelota terminara en la red.

PEÑAROL

Morena empezó a jugar en el Colegio Maturana destacando en diversos torneos escolares. Peñarol le venía haciendo un seguimiento y le llamó para que, por primera vez en su historia personal, vistiese la camiseta carbonera con 6 años, pese a las reticencias de su padre que era hincha de Nacional. Más tarde realizó una gira con Defensor por Buenos Aires, llamando la atención de Vélez, que sin dudarlo le hizo una oferta a él y su familia, que la rechazó. Luego jugó para Nacional despuntando, pero su falta de conexión con compañeros y entrenador le hizo marcharse a las categorías inferiores de Racing de Montevideo. Allí jugaría durante un par de temporadas hasta que firmó por River Plate de Montevideo. Empezó en 5ª división y fue ascendiendo hasta que debutó en primera con tan solo 17 años, el 5 de octubre de 1969. Con River brilló en muchos partidos sin faltar a su cita con el gol, lo que provocó que el interés de otros equipos por él ya que marcó 27 goles en 48 partidos oficiales. En Peñarol tendría una brillante carrera siendo el goleador del Campeonato Uruguayo 6 años consecutivos, en 1973 con 23 goles, en 1974 con 27, en 1975 con 34, en 1976 con 18, en 1977 con 19 y en 1978 con 36,  y haciéndolo extensible a la Copa Libertadores, donde también fue el mejor artillero en 1974 y 1975 con siete y ocho goles respectivamente. Su debut con los aurinegros se produce a principios de año y pronto se ve que es un jugador diferente, que marcará una época y que batirá todos los registros existentes en el fútbol del país. Sus goles se convierten en fundamentales para que Peñarol  logre los Campeonatos Uruguayos de 1973, 1974, 1975 y 1978 siempre por delante de su eterno rival, el Nacional de Montevideo. Mientras, en la máxima competición continental no consiguen dar el salto de calidad, alcanzando únicamente las semifinales en 1974, cayendo eliminados. En la campaña de 1978 se consagró como un hombre-record por partida doble, ya que por un lado superó su propia marca de goles anotados en una temporada marcando 36 goles, y por otro lado, fue cuando le logrómarcar los siete tantos a Huracán Buceo en un encuentro, algo que nadie ha podido igualar o superar. No fue casualidad ya que también hizo seis goles en dos oportunidades y cinco en otras dos ocasiones. Esa misma temporada de 1978 fue ganada por Peñarol, acabando invictos con otra actuación brillante de Morena y consiguiendo, también, alzar la Liga Mayor y la Liguilla.

RAYO VALLECANO

En el verano de 1979 Morena decidió dar un giro a su carrera y cruzó el charco para jugar en Europa, en el Rayo Vallecano, que realizó el primer fichaje estelar de su historia de la mano de su técnico, el también uruguayo Héctor Nuñez, firmando a la estrella VALENCIA CF

Nada más aterrizar en la ciudad del Turia, Morena se encuentra con un Valencia que acababa de ganar la Recopa de Europa dirigido por Pasieguito y con el delantero argentino Mario Kempes como su máximo exponente. Morena se hizo con un hueco en el once y rápidamente empezó a marcar goles. La eliminación de la Recopa ante el Carl Zeiss Jena en octavos trajo poco después la alegría de la conquista de la Supercopa de Europa. Enfrente estaba el Nottingham Forest de Brian Clough, Peter Shilton, John McGovern o John Robertson, que en la ida en el City Ground se impuso por 2-1. En la vuelta, con Mestalla a rebosar, un gol de Morena dio la victoria por la mínima y el título al cuadro valenciano. En la liga, cinco equipos lucharon por el título en una campaña muy apretada hasta el final. Morena se convirtió en la estrella del equipo che en una época en la que Mario Kempes tuvo problemas físicos. El charrúa tenía 28 años cuando llegó al Valencia y llegaba avalado por más de 500 goles en su trayectoria futbolística. Se mostró muy eficaz en el terreno de juego y, con la lesión en el hombro de Kempes, se convirtió en el máximo artillero del equipo en aquella temporada, la única que vistió de blanco. La  ausencia de Morena en las últimas jornadas fue un hándicap para el equipo valencianista. En el partido contra el Atlético de Madrid en Mestalla, el charrúa agredió a un defensor colchonero y fue sancionado con ocho partidos. No volvió a jugar más con el Valencia, que finalizó en cuarta posición a tres puntos de la Real Sociedad. Se convirtió en el goleador del equipo de aquella campaña al anotar 16 goles en liga, cuatro en la Copa del Rey y cuatro en Europa. El uruguayo dejó al Valencia para retornar a su país y a su equipo de siempre, el Peñarol de Montevideo.

de Peñarol. Fernando Morena llegó envuelto de la aureola de gran goleador y dispuesto a competir con los mejores delanteros de la liga española, y así fue.Al final de la liga de 1979-1980, Kempes anotó 22 goles y Morena 21. Por delante quedaron Quini del Spórting con 24 y el madridista Santillana con 23. Lo más negativo de esa campaña pese a la importante aportación goleadora del charrúa, fue el descenso de categoría del Rayo. El Rayo había fichado un nueve de renombre que respondió a la perfección tras el cambio de continentes, y que siguió marcando como si aún jugara de aurinegro. En la primera vuelta los resultados fueron positivos, pero en la segunda entraron en barrena y acabaron descendiendo a la categoría de plata. Morena consiguió el 45% de los goles del Rayo en aquella infausta temporada en lo colectivo. Tras esa brillante temporada en lo personal, Morena hizo las maletas rumbo a Valencia.

 LA VUELTA A PEÑAROL

Regresó al club de sus amores con la recordada campaña “A Morena lo traemos todos”, donde los aficionados recolectaron dinero para poder pagar su traspaso. En Peñarol jugó tres temporadas en las que volvió a destacar, lo que propició que Peñarol se alzara con los campeonatos uruguayos de 1981 y 1982, conquistando a su vez, la Libertadores y la Intercontinental en 1982. En la primera fase del torneo continental lideró su Grupo por delante de Sao Paulo, Gremio y Defensor. A continuación dejó en el camino a Flamengo y River Plate y en la final tuvo como rival a Cobreloa. En el Centenario empataron a cero, y en la vuelta Morena batió a Óscar Wirth en el último minuto dándole el título a los aurinegros por cuarta vez en su historia. Con ese tanto, Morena se convirtió en el mejor realizador de la competición con siete dianas. Unos meses más tarde, en el duelo entre el campeón europeo y sudamericano, Peñarol doblegó al Aston Villa por 2-0 y levantó el trofeo en Tokio. En 1984 tuvo un breve paso por Boca Juniors, donde jugó solo siete partidos, y enseguida volvió a Peñarol. Anunció su retirada a finales de 1984, aunque un par de temporadas después retornó para jugar algunos encuentros con Peñarol en la Copa Libertadores. Tras la eliminación de los manyas en primera fase colgó definitivamente las botas a los 34 años. 

LA SELECCION URUGUAYA

Con la selección uruguaya fue internacional en 53 ocasiones y marcó 22 goles. Debutó en el choque que enfrentó a Uruguay y Chile en el Centenario de Montevideo el 28 de octubre de 1971. El cuadro celeste dirigido por Hugo Bagnulo venció por 3-0 y Morena se estrenó como goleador.  Los siguientes partidos fueron de carácter amistoso. En uno de ellos, contra Argentina en 1973, realizó una gran actuación. El encuentro correspondiente a la Copa Lipton se celebró en Buenos Aires y el equipo uruguayo, gracias a Morena, sacó un empate a uno que le dio el triunfo en el torneo tras seis ediciones sin conseguirlo. Un año más tarde fue convocado para dos choques de la clasificación para el Mundial de Alemania 1974. En el segundo encuentro, los charrúas derrotaron por 4-0 a Ecuador con doblete del delantero de Punta Gorda y obtuvieron el billete mundialista por la mejor diferencia de goles. En tierras alemanas, con Roberto Porta como nuevo técnico, Morena partió como titular en los tres partidos de la liguilla. El papel charrúa fue muy pobre: cayeron eliminados en la primera fase después de caer ante los Países Bajos y Suecia y empatar a un gol con Bulgaria. En la Copa América de 1975 dada su condición de campeón, entraron en competición en semifinales, donde Colombia se mostró muy superior. Morena jugó tanto en Bogotá como en Montevideo, y pese a que marcó en la vuelta, el 1-0 fue insuficiente para remontar el 3-0 encajado en la capital colombiana. En 1977, una de las pocas alegrías fue la consecución de la Copa Artigas frente a sus vecinos guaraníes, con una destacada actuación de Morena, que marcó el único gol del empate en Asunción y el primer gol de la victoria en Montevideo por 2-1. Pero el gran fiasco tuvo lugar en la clasificación para el Mundial de Argentina. El ariete capitalino fue titular en el duelo ante Bolivia en La Paz, donde sucumbieron por 1-0. Eso, sumado al empate ante Venezuela, sepultó muchas de sus posibilidades de acudir a la cita mundialista. A continuación vencieron a los venezolanos en casa, pero tras empatar a dos con Bolivia se quedaron sin la opción de conseguir el pase. Morena no volvería a jugar en la competición más importante del fútbol y además estaría ausente de las convocatorias del combinado nacional durante cinco años. Disputó en 1978 un amistoso contra España y no volvió, ya de la mano de Omar Borrás, hasta 1983. Participó con dos goles en la Copa Artigas de aquel año y en septiembre entró en los planes del seleccionador para la Copa América. Titular en los dos partidos de la liguilla ante Chile y Venezuela, transformó dos penaltis, uno en cada choque, y los charrúas comandaron la clasificación con seis puntos. No volvió a jugar ni un solo minuto. Formando parte del plantel que logró el 12º Campeonato Sudamericano de la historia uruguaya, Morena se despidió de la selección. Fue internacional en 54 ocaciones y marcó en 22 oportunidades, consagrándose como el quinto maximo anotador en la historia de «la Celeste». Participo de la Copa del Mundo en Alemania 1974 y gano la Copa America  de 1983. 

TRAS EL FÚTBOL EN ACTIVO

Al término de su carrera como futbolista, Morena dio el salto a los banquillos entrenando a Peñarol en 1988. Después dirigió a River Plate de Montevideo la siguiente temporada, para recalar en España y entrenar al Real Murcia durante 11 partidos en la temporada 1991-1992. Sus siguientes destinos fueron Huracán Buceo y Rampla Juniors, hasta que regresó a River Plate en 1996. Luego tomó las riendas del Colo-Colo chileno donde no dejó gran recuerdo y tras una tercera etapa en River Plate y una segunda en Peñarol dejó la labor técnica. Desde 2009 ocupa el cargo de gerente de relaciones institucionales y deportivas del club aurinegro, siendo la imagen de la delegación «carbonera» en sus viajes a domicilio. Su etapa como entrenador en Peñarol no es comparable al rendimiento que le dio como jugador, pero de todas formas le aportó un título al club, cuando en el Estadio Franzini ganó la Liguilla del 2004 jugada en enero del año siguiente. Finalmente fue ayudante de Pichon Nuñez en la selección uruguaya. A Morena se le conoció como el «Potrillo», el «Nando» o el «Pelé Blanco» ya que fue sinónimo de gol, haciendo que su Peñarol fuese elegido por la IFFHS como el mejor equipo del siglo XX en Sudamérica. El trofeo otorgado por la IFFHS al “Club del siglo de América del Sur” se exhibe en el Museo del Club Atlético Peñarol en el montevideano barrio Cordón, con sus cinco Copas Libertadores y tres Intercontinentales, y junto a una camiseta de Morena, un par de botines, trofeos y una foto suya.

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