TODA LA CUARTA FECHA Ignacio De Arruabarrena FUE SINONIMO DE JERARQUIA BAJO LOS TRES PALOS DE SU EQUIPO

Muslo posterior izquierdo 
Ruglio y Guzman 
Jesus Trinidad 
Seguro bajo los tres palos, la figura Arruabarrena
Peñarol no consigue salir del cero. Esa es la conclusión de la notoria falta de gol que padece el equipo de Larriera. Y la consecuencia, otros dos puntos perdidos, para comenzar a deambular por la mitad de la tabla de posiciones. El mirasol ya dejó por el camino la mitad de las unidades que disputó, cosechando tres empates y una sola victoria en una campaña pobrísima para un cuadro grande.
Flojísimo primer tiempo. Un disparo de Ceppelini que recorrió el área sin encontrar ninguna pierna y un remate de Quagliatta, que rechazó Dawson. Antes y después, nada por aquí, menos por allá. Se jugó lejos de las áreas, los dos equipos carecieron de juego colectivo y, sobre todo, de profundidad. El carbonero volvió a repetir errores de creación, lento y anunciado. Tanto, que a Agustín Álvarez Martínez no le dieron una pelota: se lo vio siempre aislado, perdido entre los defensores bohemios.
Pareció verse un aurinegro ambicioso, avasallante y profundo en los primeros minutos del complemento. Decididamente, fue al frente y generó acciones de peligro como para romper el cero. No lo consiguió por falta de puntería y por esa dosis de fortuna que también se necesita en la definición. Encadenó un remate al vertical derecho de Dávila, un disparo de Canobbio que en gran esfuerzo rechazó De Arruabarrena, y un derechazo pifiado de Dávila tras un rebote en el golero que se perdió lejos del arco.
Aquel fue, no obstante, un espejismo de veinte minutos. La expulsión del juvenil Valentín Rodríguez -correcta, vaya sea de paso- desacomodó por completo a un equipo que perdió la línea y que volvió a caer en ese pozo de confusión y nerviosismo que lo equiparó con un bohemio que, pese a jugar con un hombre de más, resultó ser completamente inoperante en ataque.
Peñarol, en serios problemas.
Torque ganó por atacar y atacar
Montevideo City Torque impuso su mejor momento ofensivo en el primer tiempo y venció 2:1 a Boston River en Las Piedras. Su segundo triunfo consecutivo pasó por la incertidumbre del final. La victoria de Montevideo City Torque 2:1 a Boston River, en el Estadio Parque Artigas de Las Piedras, se solventó en los argumentos presentados en ofensiva. Los celestes desarticularon la presión del rival y asociaron a los volantes con los delanteros. El argentino Gustavo Del Prete alertó en la pelota que salvó Pedro Silva Torrejón en la línea. Luego, el atacante abrió el partido con una notable definición. Recibió un pase del chileno Marcelo Allende, volcado a la derecha, y se sacó de encima la marca de Valdez, con gran remate de zurda.
La superioridad de MC Torque se afianzó en ese primer tramo, y llegó el penal por mano de Valdez para la definición de Allende. Después, el conjunto no mantuvo la misma intensidad y sufrió. Su ofensiva, no obstante, le dio aire para ganar y superar el sufrimiento del final. El desarrollo se modificó y pasó por la incertidumbre, debido a que Torque no culminó los contragolpes que generó. Sin embargo, el arquero Fiermarín le sacó el empate a Maxi Pérez y aseguró los tres puntos.
Boston River repuntó en el segundo tramo, pero no le alcanzó para evitar la derrota. Cambió significativamente con las variantes de Juan Tejera. José Alberti lo ilusionó en la combinación con Facundo Rodríguez, y así acortó diferencias. El “sastre” se adelantó y soñó con un empate que no llegó. Se aproximó al arco de Fiermarín y recargó su anhelo arriba, pero no tuvo contundencia. El grito contenido de la igualdad, de Maxi Pérez, quedó en las manos de Fiermarín, aunque se fue con las manos vacías.

Eduardo Darias y un golazo Argentino Tomás 
Francisco palladino, estamos contentos, tenemos mucho que trabajar de aquí en mas
Deportivo Maldonado conquistó un valioso triunfo, 2:0 en la cancha de Rentistas. Definió el partido en la segunda parte, con un gol de Eduardo Darias
La primera alegría de Deportivo Maldonado en el Apertura se hizo realidad, 2:0 a Rentistas, de visitante. El equipo de Francisco Paladino se dio el gusto de ganar en la cuarta fecha, y conquistó una victoria que elaboró en la segunda parte. Los cambios del entrenador, uno por la lesión de Facundo Batista –traumatismo de rodilla- renovaron el ataque con el brasileño Thiago “Mosquito” Rodriguez, y también por la aparición del argentino Tomás Conechny. Los dos se asociaron a la ofensiva para sorprender.
El cabezazo de Eduardo Darias en el avance de Facundo Toledo por izquierda transformó la paridad en el camino a los tres puntos. El equipo de Maldonado estabilizó su juego y dominó a partir de la defensa cerrada, zona donde Matías Aguirregaray resultó influyente. La gran virtud del equipo consistió en no limitarse a la contención. El despegue de Facundo Tealde por izquierda fue la base para el golazo del argentino Conechny, quien definió con un fantástico remate de zurda.
Rentistas no se sintió cómodo en el juego. Dependió de la inspiración del brasileño Juninho. Sin embargo, el delantero no encontró respuesta en la función colectiva. Jonathan Urretaviscaya, sin espacios, solo intentó. Los rojos cayeron, sorprendidos, y Deportivo Maldonado se adueñó del partido.

García y su festejo 
Marcelo Méndez: «Muy contento por el esfuerzo de los jugadores»
La baja de Federico Pereira –sufrió una rotura de ligamento cruzado anterior en su rodilla derecha- reorganizó la zona defensiva de los negriazules con tres zagueros y laterales–volantes. En ese sentido, el arco de Jorge Bava –Sebastián Lentinelly continúa en recuperación- no se vio amenazado por ninguna señal de alerta. Cuando el visitante aceleró, se sintió como en casa y encontró espacios para llegar al segundo. La jugada de Thomas Chacón por izquierda derivó en el centro que el zaguero Martín Marta cabeceó contra su arco, sorprendiendo al golero Rodrigo Formento.
Progreso no pudo conectar a Fabricio Fernández en ofensiva, y no se recompuso. Alles quedó aislado de los volantes, con lo cual no hubo elaboración. El partido vislumbró el tercer gol de Liverpool en mayor medida que la posibilidad del local para resurgir. “Papelito” Fernández, de cabeza, obligó a una gran atajada de Formento. Y llegó la arremetida de Emiliano.
SIN GOLES UN PARTIDO GRIS COMO EL TIEMPO EN EL ESTE DEL PAIS, ESTADIO DOMINGO BURGUEÑO CERRO LARGO 0 RIVER PLATE 0.
El empate sin goles de Deportivo Maldonado y River Plate en el Estadio Domingo Burgueño, por la tercera fecha del Apertura, resultó la consecuencia inevitable de la ineficacia. El equipo de Francisco Palladino – en su vuelta después de superar el COVID-19- no la pasó bien en la primera parte y ejerció el dominio en el segundo tiempo. Aceleró con Matías Aguirregaray por la derecha y Hernán Toledo en la izquierda, elaborando oportunidades. Sin embargo, el rojiverde de Maldonado no resolvió. Entonces, no disimuló su déficit en el área de enfrente. Intentó lograr contundencia con variantes en ofensiva pero no logró transformar su debilidad.
Los darseneros, de camiseta celeste, se ilusionaron en el arranque cuando encendieron el circuito con Gonzalo Nápoli y el grito de gol rondó el arco de Thiago Cardozo. El arquero achicó justo en la llegada más profunda del elenco de Gustavo Díaz para evitar el gol de Matías Arezo. Los cambios de José Neris, del juvenil Joaquín Lavega, 16 años, y de Facundo Boné también apuntaron a recargar el ataque aunque también sin éxito.
River Plate no disimuló la ausencia de Gonzalo Castro –sentido- para pensar en vulnerar al rival. El 0:0 se adueñó del partido en un final anunciado.

Maureen Franco le dio la alegría del gooooooool al Fénix de Juan Ramon Carrasco
La derrota del equipo de Bruno Piano se explicó en la gran actuación de Casanova y también en algunas situaciones por la imprecisión. En su desempeño, hizo casi todo para llevarse puntos. Villa Española se adelantó, aceleró por las bandas, antes y luego del gol de Franco. La pelota de Mathías Riquero en el horizontal, con el golero adelantado, apenas fue un aviso. El volante hizo volar a Casanova, como posteriormente hicieron Ramírez, Tizón y Pablo Silva.
El albivioleta recién asistió Estoyanoff por derecha en el final –entró en la primera parte- y recién el cierre salió del asedio cuando ingresó Nequecaur. Juan Alvez también se sumó a la defensa para superar las grietas y los espacios que logró el rival.
Villa Española insistió y terminó en las manos de Casanova. Fénix acarició en segundo en una chance que Nequecaur levantó por encima del horizontal. El desarrollo siguió intenso hasta en los minutos adicionales y Casanova sacó otro cabezazo que parecía “imposible”.






