Clásico a nivel continental. Nacional recibe a Peñarol, el jueves a las 21:30 horas en el Gran Parque Central, en el partido de ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana
COPA SUDAMERICANA 2021
OCTAVOS DE FINAL
PARTIDO DE IDA
JUEVES 15 DE JULIO DE 2021
NACIONAL-PEÑAROL
Cancha: Gran Parque Central. Hora de comienzo: 21:30.
Juez: Néstor Pitana. Asistentes: Ezequiel Brailovsky y Gabriel Chade (Terna de Argentina). Cuarto árbitro: Felipe González (Chile). VAR: Piero Maza (Chile). AVAR: Angelo Hermosilla (Chile).
NACIONAL: Sergio Rochet, Mathías Laborda, Guzmán Corujo, Nicolás Marichal, Camilo Cándido, Facundo Píriz, Joaquín Trasante, Maximiliano Cantera, Alfonzo Trezza, Gonzalo Bergessio y Brian Ocampo. Director técnico: Alejandro Cappuccio.
PEÑAROL: Kevin Dawson, Giovanni González, Fabricio Formiliano, Gary Kagelmacher, Joaquín Piquerez, Walter Gargano, Damián Musto, Agustín Canobbio, Pablo Ceppelini, Facundo Torres y Agustín Álvarez Martínez. Director técnico: Mauricio Larriera.
Partido de vuelta: el jueves 22 a las 21:30 horas en el Estadio Campeón de Siglo.
DAWSON Y ROCHET
Ambos tienen una característica en común: llegaron a sus conjuntos como opciones alternativas a los titulares que había en el momento en cada club, y no demasiado tiempo después se adueñaron del puesto para ser inamovibles. Kevin Dawson llegó al Carbonero en enero de 2017 cuando el 1 del Manya era Gastón Guruceaga, y ocupó el banco durante el primer Apertura e Intermedio que tuvo como futbolista aurinegro. Sin embargo, ya para el Clausura, en agosto de 2017, tomó la titularidad y no la soltó más hasta el día de hoy. El coloniense es uno de los capitanes de Peñarol, un referente del puesto en el campeonato local y hasta estuvo en la órbita de la Selección Uruguaya. Sus rendimientos salvaron la caída de su arco en decenas de ocasiones en los últimos cuatro años y se ganó el amor de la hinchada a pesar de algo de resistencia inicial por haber pasado por Nacional cuando era juvenil. A sus 29 años, Dawson tiene más de 160 partidos como aurinegro, es bicampeón uruguayo como jugador mirasol y buscará en esta llave de clásicos en la CONMEBOL Sudamericana dejar una marca más en su trayectoria en Peñarol.
Por su parte, Sergio Rochet arribó a Nacional en julio de 2019 desde el Sivasspor de Turquía. El titular era Luis Mejía, que también se había ganado el puesto a fuerza de mucha paciencia tras ser la segunda opción durante un buen tiempo. Rochet no debió esperar tanto para debutar, ya que en el mismo mes de julio de 2019 debió reemplazar al panameño en un partido ante Danubio, luego de que saliera lesionado. Si bien atajó algunos partidos más de ese torneo, fue suplente en el Clausura inmediatamente posterior y también comenzó de esa manera en el siguiente Apertura 2020. Una nueva lesión de Mejía le abrió la posibilidad al arquero de Nueva Palmira, que se quedó en el arco desde entonces. Luego se dio un episodio en el que Mejía estuvo sin jugar algunos partidos por estar convocado a su selección nacional y a su regreso permaneció en el banco. El jugador manifestó su disconformidad con esto y terminó dejando Nacional en diciembre, dejándole el arco en un 100% a Rochet.
El arquero palmirense se convirtió en un puntal del equipo, transmitiendo una notable seguridad a su defensa y conquistando a la hinchada con rapidez. Sus actuaciones lo llevaron a ser uno de los tres arqueros de la Celeste en la Copa América de Brasil y a que muchos hinchas hasta lo pidieran como titular del arco uruguayo. Con 28 años, Rochet atraviesa el mejor momento de su carrera, ya pudo ser campeón uruguayo con Nacional y todavía tiene espacio para seguir creciendo y conquistar nuevos horizontes.
Bergessio y el Canario Álvarez, la experiencia y la juventud en función de un mismo objetivo: el gol

LOS GOLEADORES 
CANARIO ALVAREZ 
ARGENTINO BERGESSIO
Cuando el Canario debutó en la Primera de Peñarol (12 de setiembre del 2020 ante Montevideo City Torque), el delantero argentino llevaba 52 goles oficiales con la casaca tricolor (actualmente suma 85 tantos oficiales, 91 en total). La diferencia entre una trayectoria y otra es evidente, atendiendo la diferencia de edad entre uno y otro: Bergessio nació el 20 de julio de 1984 en Córdoba, y Álvarez el 19 de mayo del 2001 en San Bautista.
Sin embargo, es fácilmente notoria la gran voracidad por el gol que también tiene el juvenil de Peñarol, quien ya lleva 23 goles en Primera división, ocho de los cuales los convirtió en esta edición de la Sudamericana, donde es el actual goleador. Y a su vez, Álvarez ha podido afirmarse como el máximo artillero del equipo con sólo 20 años, asumiendo un rol dentro del área rival que el Carbonero no podía cubrir.
Si lo del Canario fue una sorpresa, qué se podría decir de Bergessio, quien llegó al Bolso en enero del 2018, con ciertas dudas, pero logrando plasmar estadísticas impactantes en relación a sus goles, no solo a su cantidad sino también referidas a la calidad de los mismos. El entrenador uruguayo Román Cuello, actual DT de Montevideo City Torque, ha destacado públicamente que la cantidad de goles del argentino superan ampliamente a su estadística de goles esperados, lo que ratifica el enorme ingenio que tiene Bergessio para convertir y ser independiente de lo que su equipo pueda generar en ataque.
Más allá de que el propio argentino no se considera ‘un goleador, sino un delantero que hace goles’, con la casaca tricolor es un peligro constante y exige una concentración máxima de los zagueros rivales para no darle ni siquiera la posibilidad de un remate que tuviera escasísimas, por posición y distancia, chances de convertirse en gol. “Mi viejo hacía goles hasta con el culo”, graficaba el Luifa Artime sobre su padre, uno de los grandes goleadores históricos de Nacional, y Bergessio parece cumplir con ese mandato, pero no por su fortuna de cara al arco rival, sino por saber aprovechar el mínimo descuido adversario y, de la manera más impensada, volver a convertir.
Respecto al Canario Álvarez, en mayo del 2021 comentaba en ESPN que siempre soñó con llevar esa presión de ser el nueve de Peñarol: “Ahora no me pesa tanto porque me voy adaptando, al principio era una mochila pesada, pero esa mochila yo la había soñado siempre, entonces era lo que yo quería hacer. Al tener esa mochila trataba de hacer todo bien y no disfrutaba mucho lo que estaba viviendo; ahora eso cambió, siento que tengo esa mochila, pero estoy disfrutando más y eso me ayudó a liberarme y a jugar con un poco más de confianza”.
“Lo que siempre soñé fue ser el nueve de Peñarol y lo estoy disfrutando”, afirmó quien debutó por la fecha 12 del Apertura 2020, al ingresar al minuto 25 del primer tiempo ante la temprana lesión de Nicolás Franco. Una semana después, el Canario convertía en Colonia su primer gol con la camiseta aurinegra en Primera División, y de a poco se transformó en una real solución, desde la propia cantera aurinegra, para ocupar el rol de máximo artillero del elenco mirasol.
Amigo desde siempre de Facundo Pellistri, Álvarez ha sabido generar una buena sociedad con Facundo Torres y capitalizar cada desborde de Giovanni González por derecha. Buen ejecutante de tiros libres, el Canario parece involucrarse más con la elaboración del juego de su equipo que Bergessio, pero también porque como centrodelantero lo necesita más. El joven atacante precisa que su equipo lo abastezca, aspecto no tan necesario en el argentino.
Los dos diestros, los dos voraces en el área, goleadores; uno sacando máximo provecho a su experiencia y convirtiendo en gol cualquier pelota suelta, el otro intentando crecer a la vez que se retroalimenta con sus compañeros. De Córdoba a Buenos Aires, luego Portugal, Francia, Italia, México y Uruguay. De San Bautista a Montevideo, y el enorme futuro que hoy tiene el haber nacido en este siglo XXI. Bergessio y Álvarez Martínez, los jugadores en que los hinchas de Nacional y Peñarol, respectivamente, depositan sus ilusiones de gol, acaso las esperanzas más importantes del fútbol.


